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dimecres, 9 de maig del 2012

Capítulo 5: La prueba


Entonces la masa negra se transformó en un gigantesco y aterrador pájaro negro que se abalanzó contra mí brutalmente.
Intenté esquivarlo, pero fui demasiado lenta y me acertó de pleno. Salí disparada unos cuantos metros hacia atrás. Milagrosamente, no me había hecho daño.
Esta vez me concentre más y logré desviar mi atención del pájaro negro. Cerré los ojos otra vez y busqué en mi interior la magia.
Empecé a notar un cosquilleo en las palmas de las manos. Entonces supe lo que tenía que hacer.
Me levanté y me acerqué como pude al pájaro negro, con las manos extendidas hacia delante.
El pájaro se giró hacia mí pero no estuvo a tiempo de reaccionar. Le puse las manos entre las plumas, a la altura de la barriga. Noté como una descarga eléctrica me recorría por dentro. El pájaro chilló y yo hice el gesto de taparme los oídos con las manos, pero recordé que las tenía llenas de energía y me contuve. Entonces se oyó un ruido como de explosión y el pájaro se desintegró delante de mí.
Sentí una fuerza que me arrastraba de nuevo y me dejé llevar. Aparecí de repente en la sala en la que estaba Zura, sonriéndome amablemente.
-Has pasado la prueba muy bien- me dijo- Seguramente estarás cansada
Yo asentí con la cabeza. Bueno, no estaba cansada. Estaba exhausta.
Me senté en una de las sillas que rodeaban la mesa. Hasta ese momento no me di cuenta de que brillaba con más fuerza.
En ese momento entró Kyanh en la habitación. Ythor no lo seguía.
-Bueno, has superado la prueba. Enhorabuena.
No se le pudo escapar el tono de urgencia, así que le pregunté:
-¿Te pasa algo, Kyanh? Te veo algo nervioso.
Kyanh dudó un poco antes de contestar.
-Los humanos nos han descubierto. Vienen hacia aquí.